Violencia que deja huellas
“Agarraba mi cabeza golpeándome contra la pared, me humillaba delante de mis vecinos ,incluso me votaba por las noches de la casa durmiendo y padeciendo frío en la calle”, así lo expreso entre llantos Martha Pintado Montalbán, una mujer de 56 años de edad quien fue victima de violencia familiar .
Golpes, insultos, y acosos fue las que padeció esta humilde mujer junto con sus seis hijos por mas de veinte años, en su vivienda ubicada en cerro mocho –Sullana.
Martha Pintado era usada diariamente como un objeto de violencia física y emocional por su ex esposo Elibrando Renteria Paiva (58) golpeándola fuertemente delante de sus hijos y atando muchas veces sus manos al pie de su cuarto y así evitar que salga de la casa por celos enfermizos que el padecía, causando así en ella un trauma psicológico, hematomas en todo el cuerpo y quedando sorda del oído izquierdo.
Muchas veces intento poner una denuncia en la comisaría pero ante la amenaza de Elibrando de que la mataría a ella o a sus hijos nunca lo hizo.
Pues a consecuencia de toda esta violencia, los familiares paternos tomaron la tutela de cada uno de los niños para ofrecerles mejor calidad de vida separándolos así de su madre por mucho tiempo.
Según las estadísticas de las CEM (centro de la emergencia de la mujer ) Piura es el departamento que presenta la mayor cantidad de casos de violencia hacia la mujer ,incrementando así en un 50 % que va desde el año 2010 hasta el 2011.
Kary Castillo Huamán

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